Cómo conservar la trufa:

Lo ideal es consumirla lo más fresca posible para que no pierda sus cualidades, pero si no la vamos a utilizar inmediatamente podemos conservarla en la nevera durante un plazo de entre 10/12 días. Para ello, lo más conveniente es introducirla en una cesta de mimbre o similar o en un recipiente de barro, ¡prohibido el plástico! ya que modifica el sabor y tampoco debemos utilizar un recipiente hermético para que no se acumule humedad, lo mejor es tapar el recipiente con un paño húmedo para reproducir las condiciones en las que crece la trufa, nunca debe dejarse expuesta al aire. El lugar adecuado es la parte baja del frigorífico, donde no le da el frío de lleno y a una temperatura entre 2ºC y 4ºC.

Duración de la trufa:

En un ambiente normal la trufa dura entre 3/4 días, pero se puede conservar en la nevera hasta 12 días y en el congelador hasta un año.

Cómo congelar la trufa negra:

Aunque perderá algo de sabor y aroma, podemos congelar la trufa para poder disfrutar de sus cualidades durante todo el año. La forma correcta de congelarla es, una vez limpia de tierra y lavada bajo el grifo con agua fría, se seca con papel, se envuelve de forma individual en papel de aluminio o film transparente e introducirla en una bolsa de congelación. Cuando vayamos a utilizarla, no es necesario que la descongelemos, basta con retirar un poco el envoltorio y rallarla sobre el plato y lo que sobre se podría envolver de nuevo y volver a introducir en el congelador inmediatamente.

Cómo aprovechar al máximo una trufa:

Aunque tiene fama de cara en realidad no es así ya que una trufa cunde mucho y, además, basta con un ejemplar de unos 25-50g para dar mucho sabor a varios platos.

Por ejemplo, con una trufa de ese tamaño puedes: trufar una docena de huevos y una porción de queso cremoso, después introducirla en aceite o coñac para trufarlo. O puedes congelarla y utilizarla, sin descongelar, para rallar sobre varios platos y volver a poner en el congelador lo que te sobre.

Cómo evitar fraudes:

“fraude = acción contraría a la verdad y a la rectitud que perjudica a la persona contra quien se comete”
(https://dej.rae.es/lema/fraude)

Es muy fácil confundir una trufa con otra. Existen variedades de trufa parecidas y que se producen en épocas similares.

Pasos a tener en cuenta cuando compramos trufa negra Tuber melanosporum:

  1. Época del año. Entre mediados de noviembre y mediados de marzo se podrá comprar fresca.
  2. Con poca tierra si la compras directamente al truficultor, y exigiendo factura de compra o ticket donde indique: Peso // Concepto: Tuber melanosporum // precio €/kg // total €.
  3. Corteza color negro mate. Si tiene zonas rojizas esta verde.
  4. Sin agujeros. Ya que puede haber tenido o tiene bichos (escarabajo, larva, gusano).
  5. Tiene que estar firme, dura. Si esta blanda (esponjosa, chiclosa) es porque se ha helado, o la han congelado y descongelado, o está muy madura o pasada.
  6. Su aroma en estado óptimo de maduración tiene que ser fuerte, agradable, a tierra, hongos, etc. Si no huele apenas o su olor es desagradable puede estar verde o pasada.
  7. Al corte tiene que verse la gleba veteada, como con venas blancas y el resto marrón oscuro. Si está toda su gleba blanquecina, esta verde, gleba marrón claro, empieza a madurar, y si se ve muy oscura y no se aprecian las venas blancas, está pasada.