Una sopa aparentemente humilde que demuestra una de las grandes virtudes de la trufa negra: su capacidad para transformar ingredientes sencillos en una experiencia gastronómica compleja. La combinación de pan artesanal, verduras de temporada y trufa fresca resume perfectamente la filosofía culinaria de Carme Ruscalleda: máximo respeto por el producto y mínima intervención.
Ingredientes (4 personas)
- 8 rebanadas finas de pan integral artesano
- 1 diente de ajo
- 60 g de trufa negra fresca
- 50 ml de aceite de oliva virgen extra
- 100 g de espigalls (o en su defecto kale tierno o grelos jóvenes)
- 1,5 litros de agua mineral o caldo vegetal muy suave
- Sal
- Pimienta negra
Elaboración
1. Preparar la trufa
Lava cuidadosamente la trufa con un cepillo suave. Pela ligeramente la superficie y reserva las peladuras.
Ralla aproximadamente un tercio de la trufa y mézclala con dos cucharadas de aceite de oliva.
Calienta apenas unos segundos para perfumar el aceite y reserva.
2. Elaborar el caldo
Hierve el agua con las peladuras de la trufa durante unos 20 minutos. Cuela y reserva el líquido aromatizado.
3. Preparar las verduras
Escalda los espigalls durante 2 minutos.Enfría rápidamente para conservar el color verde.
4. Montaje de la sopa
Tuesta ligeramente el pan integral. Frota cada rebanada con ajo. Dispón el pan en platos hondos. Añade los espigalls. Vierte el caldo muy caliente sobre el conjunto.
5. Acabado
Ralla generosamente la trufa restante sobre cada plato. Termina con el aceite trufado reservado y unas vueltas de pimienta negra.

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