El huevo pasado por agua es uno de los ingredientes típicos de un desayuno completo o de una cena ligera. Sencillo, sano, lleno de energía y delicioso, si son con trufa negra se convierte en un auténtico manjar. El truco está en prepararlo correctamente y que no se pase de cocción.
Ingredientes
- 4 huevos de gallina frescos
- 50 g trufa negra Tuber mellanosporum
- Pan de hogaza
- Sal
Elaboración
El primer paso es trufar los huevos durante varios días. Para ellos los ponemos en un recipiente hermético con una trufa y los dejamos en la nevera.
Aquí puedes consultar más detalles de cómo trufar huevos.
“Pasarlos por agua” es sencillo, solo tenemos que tener en cuenta ciertos “trucos”.
Tenemos que sacarlos de la nevera un rato antes para que estén a temperatura ambiente cuando los pongamos en el agua hirviendo.
Ponemos agua en un cazo y dejamos que se caliente hasta el punto de ebullición; en ese momento añadimos los huevos, con una cuchara para que no se rompan, y los giramos de vez en cuando para que la yema quede centrada. Contamos 3 min y los sacamos a un recipiente con agua fría.
Mientras, hacemos bastoncillos de pan y los tostamos.
Presentación
Cortamos la parte de arriba de los huevos con un cuchillo afilado o con unas tijeras y añadimos sal al gusto y un poco de trufa negra Tuber mellanosporum rallada.
Podemos comerlos con una cuchara o mojando los bastoncitos de pan.

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